Son lesiones producidas por el Virus del Papiloma Humano (VPH) que afectan a tejidos queratinizados (piel) y que se depositan en la capa basal de ésta. Se contagian por contacto directo o indirecto mediante superficies infectadas como duchas, gimnasios o piscinas. Suelen penetrar a través de una pequeña herida o alteración en la barrera cutánea.

Aparecen en la planta de los pies, y sus principales características son:

  • Dolor tanto a la presión directa como al pellizco
  • Interrumpen los dermatoglifos (líneas de la piel)
  • Forma redondeada y sobrellevada de mayor o menor tamaño
  • Queratosis superficial y punteado negruzco

Se pueden confundir con helomas o pequeñas callosidades, por lo que es fundamental un correcto diagnóstico por parte del profesional.

¿Cómo las trata el podólogo?

Las verrugas son fáciles de diagnosticar y de tratar, sin embargo no todas curan en el mismo tiempo. Los principales tratamientos de elección son el nitrato de plata, el ácido nítrico y el nitrógeno líquido. Primero se deslamina la superficie mediante bisturí, se protege la piel perilesional con vaselina, y se aplica el ácido mediante hisopos, dando ligeros toques sobre la lesión. Por último, se realiza descarga alrededor de la lesión y se cubre mediante vendaje compresivo por 24h, en las que no se deberá mojar la herida, y volver a la semana. La lesión suele curar entre 4-6 sesiones.

Recomendaciones

Para evitar el contagio a otros miembros de la familia en el domicilio se recomienda, después de ducharse, limpiar con lejía la bañera o ducha, usar una toalla para los pies y otra para el cuerpo y no compartir toallas o alfombrillas, hidratar y no compartir calzado, calcetines u otros utensilios que puedan entrar en contacto con la herida.

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